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Con “todo incluido”, incluso espejos, armarios o electrodomésticos, la vivienda se implanta en el terreno y se instalan todas las conexiones necesarias.
EFE 29/12/2019 12:18 | Actualizado a 30/12/2019 17:54

Reinventar el modelo de construcción de una vivienda de manera que se fabrica en cinco meses en una nave y s e monta en 15 días sobre el terreno parece una misión imposible, pero es la fórmula desarrollada por una firma valenciana de arquitectura que ha logrado la industrialización completa del proceso.
Con “todo incluido”, incluso espejos, armarios o electrodomésticos, la vivienda sale de la nave, se lleva en transportes especiales a la parcela del propietario, se implanta en el terreno, se “cose” y se instalan todas las conexiones necesarias.
Antes, operarios especializados coordinados y trabajando en un ambiente controlado han fabricado la casa en una nave que aúna el estudio de arquitectura, el ‘showroom’ de materiales y la fábrica en una superficie de 4.400 metros cuadrados llamada Casas inHAUS, donde se diseñan, construyen y venden viviendas a precio cerrado a toda España y Francia.
Todo el proceso de fabricación y terminaciones se prolonga unos cinco meses, a veces menos, para tener una vivienda diferente para cada cliente y personalizada, con diseño y con un servicio integral de proyecto y obra.
La empresa fue creada por los hermanos Rubén y Sergio Navarro, arquitectos, hijos de albañil, que habían trabajado como parte del equipo de proyectos en el despacho de arquitectura de Ramón Esteve, en el primer caso, y en un despacho con encargos de tipo residencial, en el segundo.
En un primer momento, con la crisis aún coleando, desarrollaron un catálogo de viviendas prediseñadas mediante una combinación entre obra tradicional y el empleo de prefabricados y trabajaban con proveedores de casas modulares a nivel nacional, pero fueron más allá y aplicaron procesos de otras industrias como la automoción.
En menos de un año
Desde la salida al mercado francés, la facturación en el extranjero supone el 20% del total
Casas inHAUS ha evolucionado desde viviendas con un modelo y precio establecido a casas de gran formato (300 m2) para clientes de alto nivel adquisitivo y personalizadas.
“Las primeras ventas eran casas de 80.000 euros, la última de 1,6 millones”, explica la arquitecta y responsable de Comunicación y Marketing de Casas inHAUS, Mercedes Navarro, que lamenta que la industrialización de la construcción “no está interiorizada” en España y se asocia a la idea de ‘low cost’.
El proceso industrial anula la posibilidad de sobrecostes y reduce el impacto de ruidos y molestias a los vecinos y al medio ambiente ya que se fabrica en un espacio único en la sede de la empresa en el parque Juan Carlos I de Almussafes (Valencia) lo que permite centralizar transportes, proveedores y residuos.
Ha desarrollado un sistema constructivo propio llamado EMOHA que otorga durabilidad, aislamiento acústico y térmico, y eliminación visual de salientes, entre otras ventajas, y un sistema de puentes grúa y útiles que permite mayor eficiencia en la carga de las viviendas en la fábrica para su posterior transporte a la parcela.
Hasta ahora las casas modulares de Casas inHAUS se han vendido en localizaciones próximas a Barcelona, Valencia, Alicante, Mallorca (donde la casa viajó en barco) y en la provincia de Madrid, y en menos de un año desde la salida al mercado francés, la facturación en el extranjero supone el 20% del total.
Ya ha gestionado más de un centenar de proyectos y ha implantado 60 viviendas, y la empresa, de 85 empleados (catorce de ellos arquitectos), ha comenzado el desarrollo de un nuevo proyecto, la edificación en altura.
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