Proyecto residencial en una sola planta en una parcela de 900 m². Concebido como una vivienda de retiro para una pareja con las ideas muy claras sobre su futuro hogar. Desde el inicio, los clientes tenían definida la distribución y el tipo de espacios que deseaban, y el equipo de inHAUS les ayudó a traducirlo a una propuesta arquitectónica coherente, elegante y funcional.
Con una superficie construida de 248 m² y una volumetría en forma de L, la vivienda se organiza de forma racional en torno a la zona de día. Esta zona se proyecta hacia el exterior y fundiéndose con la piscina y las terrazas mediante grandes ventanales y una pérgola que protege del sol. Esta conexión interior-exterior es uno de los ejes del proyecto: la casa está diseñada para vivirse hacia fuera.
La materialidad del proyecto responde al estilo mediterráneo buscado por los clientes. Fachada de monocapa blanca, celosías que tamizan la luz y aportan intimidad, y una cuidada selección de materiales.