La producción seriada no esta limitada por el proceso constructivo, sino por las propias limitaciones de la normativa. Responde a los mismos condicionantes que cualquier tipo de construcción, el Código Técnico de la Edificación (CTE), la normativa local y las exigencias de habitabilidad.
En nuestro sistema industrializado, la producción en fábrica permite aplicar los mismos criterios de ejecución, control y verificación en todos los componentes del edificio, garantizando una calidad final homogénea en cada vivienda. Este control reduce desviaciones durante la ejecución y asegura que el resultado construido responda fielmente al proyecto arquitectónico definido desde el inicio.
La envolvente, la composición volumétrica, las protecciones solares, el tratamiento de las zonas comunes o la selección de materiales continúan siendo herramientas de diseño capaces de producirse en serie y aportar personalidad al proyecto.
Un edificio industrializado producido en serie puede incorporar:
- diferentes tipologías de vivienda
- combinaciones de mix de producto (uno, dos o tres dormitorios)
- distintas configuraciones interiores
- espacios comunitarios
- zonas ajardinadas
- áreas de relación vecinal
- equipamientos compartidos
Todo ello sin perder la identidad, personalización, calidad y diseño de cada edificio.